Retablo mayor de la iglesia parroquial de Sant Bartomeu (Alaró)

No es nada común encontrar retablos de piedra en las iglesias de Mallorca, y en Alaró se conserva un magnífico ejemplo.

El retablo mayor de la iglesia parroquial de Sant Bartomeu de Alaró es el único ejemplo del siglo XVIII con la estructura totalmente de mármol. Es una pieza monumental de 14 metros de altura que ocupa todo el espacio del ábside del templo, luciendo una combinación de piedras calcáreas de diferentes colores.

Se trata de un retablo casillero de pintura y escultura atribuido al taller de Bartomeu Moyà. La estructura en piedra fue construida entre 1698 y 1715, a diferencia de las esculturas y pinturas que lo configuran. Acoge un total de ocho esculturas de tipología y cronología diversa y once pinturas repartidas desde la predela hasta el ático, de diferentes formatos y autores. Se trata, pues, de un retablo en piedra del siglo XVIII con esculturas y pinturas de los siglos XVIII y XIX.

Su delicado estado de conservación provocó la restauración, llevada a cabo durante 2018. Durante la fase de estudios previos se aprobó una primera intervención que consistió en una limpieza generalizada del polvo, facilitando así el estudio detallado de los materiales constitutivos, de los factores de degradación y de las alteraciones. Además, con la limpieza se descubrió que el retablo había sido restaurado a principios del siglo XX, concretamente en 1911, por el escultor Sebastià Alcover y el pintor Jaume Porcel.

El problema más importante detectado en la estructura pétrea del retablo fueron las humedades que afectaban al sócalo. Las filtraciones de agua habían deteriorado la solidez de los materiales. Se trabajó para disminuir las consecuencias de las filtraciones y evitar, con mantenimiento constante, un agravamiento en la descomposición de la piedra. Así, después de la limpieza, se emprendieron tareas de consolidación, fijación y reintegración. Por lo que respecta al conjunto escultórico y pictórico, cada elemento tuvo sus particularidades propias, aunque se llevaron a cabo tareas de desinsectación de las maderas, limpieza, fijación de policromías o consolidación estructural.

Estas tareas se han llevado a cabo con el apoyo del Departamento de Cultura y Patrimonio del Consejo de Mallorca