Dependiente de la parroquia de Sencelles, el núcleo pedáneo impulsó la restauración material de su Virgen yacente. El proceso de conservación se presentó para la Asunción de 2025. Es obra del escultor Tomàs Vila Mayol (Palma 1893-1963), especializado en formatos monumentales y en temática religiosa. Originalmente, la figura fue bendecida en 1951, un año después de la declaración del dogma, un contexto que debió favorecer el encargo. Su interés radica en que da continuidad a la tradición secular de los tálamos marianos en una línea temporal que, por lógica natural, implica la evolución estilística. En este caso, nos encontramos ante una Virgen que yace sobre una litera conformando una sola unidad de volumen preparada para el recorrido procesional. La estética clasicista conecta con la formación del autor. El rostro dulce y sereno, la gestualidad corporal relajada, la apariencia idealizada aunque de época contemporánea y los acabados pulidos recuerdan el gusto sulpiciano.