ARTE CONTEMPORÁNEO

El arte contemporáneo religioso en la Diócesis de Mallorca

La relación entre el arte y la Iglesia de Mallorca ha sido fructífera en los diferentes períodos de la historia. En la actualidad, diferentes artistas desarrollan sus aportaciones al arte contemporáneo religioso de la isla.

“La Iglesia nunca consideró como propio ningún estilo artístico, sino que acomodándose al carácter y condiciones de los pueblos y a las necesidades de los diversos ritos, aceptó las formas de cada tiempo, creando en el curso de los siglos un tesoro artístico digno de ser conservado cuidadosamente” (SC 123). Esta afirmación del Concilio Vaticano II clarificó la eterna cuestión sobre si el arte contemporáneo era o no válido para representar las realidades divinas y los sentimientos religiosos. A la pregunta “¿es posible un arte cristiano contemporáneo?”, el Concilio respondía que sí.

En el caso de Mallorca, no se puede afirmar que haya habido una ruptura en la actualización del arte en la vida eclesial. De hecho, la contemporaneidad del arte de cada momento ha convivido con modelos más academicistas e historicistas. Si a principios de siglo XX convivían el neorrománico de Mn. Alcover con el modernismo de Gaudí y Jujol, a mediados de siglo era el turno de arquitectos como Alomar, Forteza o, sobre todo, Ferragut.

En el mundo de las artes plásticas y de los bienes muebles la incidencia ha sido más discreta, pero no por ello menor. Talleres de orfebrería como los Sunyer o Granda, “ateliers” locales en la fabricación de ornamentos; o pintores que van desde Faust Morell a Pau Fornés han dejado su impronta en nuestros templos con sus creaciones. Ellos fueron los pioneros para que, más modernamente, artistas como Madavi, Eufrosine, Barceló, Bernadí Seguí, Pepe Dámaso o Sidival Fila hicieran sus aportaciones al arte religioso.

Aquí pueden encontrarse aquellas intervenciones de carácter religioso y transcendente que, desde el Obispado de Mallorca y en colaboración con parroquias y artistas, hemos ido realizando para dar cumplimiento al mandato conciliar que Pablo VI resumió tan acertadamente en su mensaje a los artistas de 1966: “Tenemos necesidad de vosotros”.