El 2023, la Cooperativa de Artà y el Obispado de Mallorca firmaron un convenio para colaborar en el mantenimiento y cura de diferentes terrenos vinculados a la Ermita de Belén. Los frutos de esta colaboración y de los trabajos llevados a cabo por las dos instituciones se presentaron el viernes 18 de octubre.
La Cooperativa de Artà, en colaboración con el Obispado de Mallorca y Aproscom Fundación, presentó el proyecto (Miel – Cas Capellà) que combina el impacto social con la sostenibilidad medioambiental. El proyecto ha contado con la participación activa de los usuarios de la residencia y centro de día de Aproscom en el diseño de las etiquetas para los nuevos productos de miel de la cooperativa. El objetivo de esta iniciativa es doble. Por un lado, visibilizar y dar voz a los usuarios de Aproscom, que han podido expresar su creatividad y habilidades a través del diseño de las etiquetas. Por otro lado, la producción de miel por parte de la Cooperativa de Artà forma parte de un proyecto más amplio de recuperación de las tierras agroganaderas de la zona de la Ermita de Belén y el Parque de Levante. Mediante la apicultura, se busca regenerar estos terrenos y promover el uso sostenible de los recursos naturales locales. Las abejas, esenciales para la polinización y la biodiversidad, se convierten en el motor de esta iniciativa ecológica que aporta beneficios en la comunidad y al medio ambiente.

Con la intención de conservar el conjunto patrimonial de la Ermita de Belén, se han realizado una serie de intervenciones que fijarán las bases de cualquier actuación futura. En este sentido, y gracias a la concesión de una ayuda de la Fundación Bosch Aymerich, el Obispado de Mallorca ha encomendado en la Universitat Rovira i Virgili el levantamiento topográfico de todo el conjunto eremítico, con medios de escaneo láser y fotogrametría. La Ermita de Belén, junto con la Ermita de la Trinidad en Valldemossa, son los únicos edificios construidos por los ermitaños, casi desde cero, en la isla de Mallorca, símbolos del eremitismo mallorquín. Los restos arquitectónicos anteriores a la Ermita de Belén, base sobre la cual empezaron a trabajar los ermitaños, se documentan ya en el siglo XIII. Por el Obispado de Mallorca, es básica la recuperación de la memoria de los ermitaños, tanto por su vida espiritual como por la vida cotidiana. Con esta iniciativa se pretende empezar a estudiar el proceso de construcción de todo el conjunto arquitectónico de la Ermita, entendido como un testigo de métodos y prácticas utilizados por los ermitaños desde principios del siglo XIX y de todos los restos constructivos anteriores. Así como el punto de partida para la elaboración de planes de conservación con criterios técnicos y científicos avalados dentro del ámbito patrimonial.

La configuración histórica y constructiva del emplazamiento, a lo largo de más de 700 años, exigía la realización de una planimetría tridimensional elaborada mediante la tecnología del escaneo láser y la fotogrametría. De este modo se consigue una documentación de gran valor que será un pilar para la conservación y delimitación de futuras investigaciones y actuaciones. El levantamiento se ha efectuado desde la Fundación URV y se ha desarrollado al Taller de Investigación en Patrimonio Arquitectónico de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSA) de la Universitat Rovira i Virgili (URV).
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