Monumento de Muro

El monumento de la Asunta de la parroquia de Muro es de los pocos ejemplos de Llit de la Mare de Déu que se conservan de forma íntegra en Mallorca. Se trata de uno de los pocos ejemplos de Llit que se ha montado casi ininterrumpidamente desde 1770, momento de su creación. El Monumento responde a la tipología de lecho de palio, y sigue los modelos de los lechos de la Catedral y del Convento de la Concepció de Palma, ambos realizados en el siglo XVII, y que establecieron las bases de esta tipología.

Aunque la autoría del Monumento de Muro es desconocida, se sabe que este conjunto escultórico preciosista se construyó por encargo de Mn. Andreu Marià Perelló (1749-1828), que era médico y sacerdote.

La magnificencia del proyecto provocó la división del proceso de restauración en diversas fases. En una primera instancia, en 2007, se restauró la imagen de la Mare de Déu morta, que se encuentra expuesta durante todo el año en la urna situada en la predela del retablo de la Asunción emplazado en la última capilla del lado del Evangelio del templo. Por otra parte, la realización de los estudios previos que darían las directrices de restauración fue en 2019. Finalmente, los diferentes elementos del conjunto han sido intervenidos durante los años 2022 y 2023, con la colaboración de diferentes talleres de restauración de la Isla.

A grandes rasgos forman parte del monumento las escaleras, los cornalones o cantoneras, la tarima, las antorchas, el lecho, los cuatro ángeles, las varas, las borlas, el cielo y el altar. Se estudiaron las características de los diferentes elementos para adaptar los criterios de intervención a las necesidades de cada uno de ellos. Así pues, todo el proceso de restauración ha supuesto una especificidad técnica basada en la legislación vigente. Con todo, los diferentes procesos de restauración pueden englobarse en procedimientos generales y característicos de elementos escultóricos: limpieza mecánica, desinsectación, consolidación matérica, fijación, consolidación estructural, limpieza química, entre otros.

Finalmente, como es habitual desde el Taller de Restauración del Obispado de Mallorca, siguiendo con los criterios actuales de salvaguarda, se adoptaron medidas de prevención para mantener el bien y evitarle futuras degradaciones. Por la naturaleza de la obra y vinculado a la tradición que envuelve a los Llits de la Mare de Déu, las prescripciones de conservación preventiva son aún más necesarias en este caso. El hecho de que sea un ejemplo de conjunto escultórico móvil determina unas características de conservación diferenciadas y un mayor riesgo por el movimiento anual ocasionado. En este sentido, las pautas de conservación dictaminadas, así como los protocolos, han supuesto una parte fundamental del proyecto.

Estas tareas se han llevado a cabo con el apoyo del Departamento de Cultura y Patrimonio del Consejo de Mallorca